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El Secreto de RIPOLL – Un paraje estratégico

La comarca del Ripollès, situada en el Pirineo Oriental, delimita con las comarcas de Osona, la Garrotxa, el Berguedà y la Cerdanya, así como con la Catalunya del Nord.

En este territorio confluyen las cabeceras del Ter y del Freser, que han modulado la zona en tres áreas geográficas: el valle de Ribes, el valle de Camprodon y el Baix Ripollès.

El Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser, declarado en 2015, es un magnífico espacio de alta montaña en el corazón del Pirineo de Girona, con 14.725 hectáreas.

Orográficamente el Ripollès es un territorio muy montañoso. La mayoría de cumbres que existen en la parte norte tienen más de dos mil metros y la más elevada de todas ellas es el Puigmal, con 2.909 metros.

La comarca cuenta con diecinueve municipios. Ripoll es la capital y el núcleo más poblado. Aquí es donde el río Ter recibe las aguas del Freser y continúa su recorrido hasta su desembocadura, en Torroella de Montgrí.

El resto de municipios, más poblados por el lado del río Freser, son Ribes de Freser y Campdevànol, mientras que Camprodon y Sant Joan de les Abadesses lo son por la orilla del Ter.

El Ripollès es un territorio muy rico en cuanto a patrimonio cultural y patrimonio natural y paisajístico.

 

Kilómetros 4,1 km

Desnivel Variable según el tramo. Asequible.

Dificultad Mínima

Pavimento Aglomerado asfáltico

Altitud máxima 715 m (Km 3)

Altitud mínima 690 m (Km 0)

Servicios WC Estacion / Oficinas de Turismo

Esta ruta tiene como finalidad descubrir Ripoll a través de varios puntos repartidos por la población, con un hilo conductor que nos muestra los lugares más destacados tanto en cuanto a patrimonio como naturaleza. Muchos de estos puntos son conocidos por el público en general, pero existen otros menos transitados que merece la pena descubrir.

Es un recorrido de una hora aproximadamente que consta de trece puntos, localizados en el casco antiguo y al lado de las orillas del Ter y del Freser.

La caminata es de dificultad baja. El punto inicial y el punto final son el mismo: CAT Can Guetes, a pocos metros de la Ruta del Hierro y del Carbón. Esto facilita que la gente que venga por esta otra ruta pueda detenerse en Ripoll y después continuar su recorrido. Todo el mundo puede disfrutar de ella; es fácil llegar a pie, puesto que se halla a pocos metros del centro, y fácil llegar en vehículo, puesto que hay una zona de parking.

Puntos de interés:

  1. CAT Can Guetes

Punto inicial y final de la Ruta del Secreto.

En el área que ocupa el parking había existido una zona hortícola. La llanura del relieve y la proximidad al río facilitaban su cultivo.

Antiguamente, donde ahora se halla la carretera C-26 pasaba la vía del tren que iba hacia Sant Joan de les Abadesses y Ogassa. El tren tenía como función transportar el carbón de las minas de Ogassa. Una vez las minas cayeron en desuso, la vía quedó obsoleta.

Más adelante el mismo trazado se convirtió en la actual vía verde, denominada en este tramo Ruta del Hierro y del Carbón, un trazado de 12 kilómetros que sigue el antiguo recorrido de la vía del tren y de las vagonetas que llevaban el carbón de las minas de Ogassa. Esta ruta empieza a pocos metros de este punto y llega hasta Toralles.

  1. Lavaderos de Can Pòlit

Los lavaderos de Can Pòlit son un ejemplo de lo que en un pasado no muy lejano eran los lavaderos donde la gente lavaba la ropa y, a la vez, constituían un punto de reunión de vecinos.

Están situados en el muro del canal de Can Guetes, tienen forma curvilínea y se hallan integrados dentro de un espacio al aire libre. El aspecto actual deriva de una actuación de reforma que se realizó años atrás.

A tocar de los lavaderos se encuentran la casa y la fábrica de Can Pòlit, que había funcionado de curtiduría de pieles. Ambos inmuebles están deshabitados y abandonados.

Estos lavaderos, junto con los de Can Guetes, son los últimos que quedan en Ripoll.

  1. Monasterio-Museo-Scriptorium

Este es el centro neurálgico donde se concentran los principales puntos de carácter cultural de Ripoll.

El monasterio de Santa Maria de Ripoll, fundado en 879 por el conde Guifré, destaca tanto por su papel histórico en la fundación de Catalunya como panteón condal catalán, como por su valor artístico en el arte románico, que tiene como máximo exponente la portalada (conocida también como la Biblia en Piedra), candidata a ser declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.

El Scriptorium acoge una exposición permanente que recuerda el oficio de los monjes copistas del monasterio. Los monjes convirtieron el monasterio en uno de los centros más relevantes de producción y copia de manuscritos medievales de toda Europa.

El Museo Etnográfico de Ripoll, inaugurado en 1929, es el primer museo de estas características de Catalunya. En este espacio se puede descubrir cómo eran la sociedad y la cultura popular del Ripollès y del Pirineo de Girona, desde finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX, a través de sus colecciones.  Destacan las dedicadas a la fragua catalana y, por lo tanto, a las armas de fuego forjadas en Ripoll, las dedicadas a la vida de los pastores y campesinos, y las que muestran los antiguos oficios, la religión popular y las leyendas de la comarca.

  1. Paseo Santa Joaquima de Vedruna

Por este paseo  pasaba antiguamente el canal de la Almoina, que se nutría del agua del río Freser, la cual era aprovechada para diferentes usos: agrícolas, domésticos y posteriormente industriales, para abastecer la Farga Palau. Al cerrar la Farga Palau en los años setenta, el canal cayó en desuso, a pesar de que todavía había una parte por donde circulaba el agua.

El paseo, reinaugurado por los alumnos de la Escuela Vedruna de Ripoll en el marco de la efeméride de la fundación (hace 160 años) del centro, uno de los pocos que lleva el nombre de una mujer, actualmente es un espacio muy agradable.

La concienciación de la población en la importancia del medio ambiente ha sido determinante en la ejecución del proyecto de intervención del paseo.

  1. Farga Palau

Históricamente, Ripoll ha sido la cuna de la protoindustrialización de Catalunya y ha dado a la población una larga tradición industrial. La Farga Palau de Ripoll es uno de los últimos ejemplos de la presencia industrial en el municipio.

La fragua catalana tuvo un papel muy destacado en el desarrollo industrial para la obtención de hierro durante los siglos XVII y XVIII. Los productos más importantes salidos de la fragua eran las armas de fuego, los clavos y las rejas.

Las fraguas, en general, se ubicaban cerca de los ríos para aprovechar el agua como fuerza motriz, así como también fuera de las murallas por el riesgo de incendios y los ruidos.

  1. Puente del Raval

El puente del Raval es un puente de piedra construido sobre el río Freser que actualmente une el barrio del Raval con el casco antiguo. Antiguamente, era un lugar muy transitado, puesto que constituía el punto de salida y llegada del camino real que iba a Barcelona.

Antes del siglo XIX, había sido uno de los dos únicos puentes que permitían el acceso a la población.

Las casas del Raval formaban un barrio situado fuera de la muralla. Actualmente hay viviendas y también se encuentra la fuente del Raval. En la confluencia con el puente del Arquet, se  pueden apreciar todavía restos de la muralla al otro lado del río.

  1. Parque Botánico – paseo del Pla

El nombre de este espacio proviene de una antigua fábrica textil denominada El Pla que había funcionado hasta poco después del año 2000. La fábrica es una muestra de la tradición industrial de la villa de Ripoll. Aprovechando su ubicación cerca del río Ter,  recibía el agua por un canal que partía de la confluencia de los ríos Ter y Freser.

Anteriormente el espacio había tenido diferentes usos: como zona de huertos y como zona de atracciones por la Fiesta Mayor.

A raíz de la reciente remodelación de la antigua fábrica, hoy en día es un buen lugar para pasear. Se establecen paradas relacionadas con actividades culturales, comerciales y festivas.

  1. Puente de Calatrava

Este puente, construido alrededor del año 1990, lleva el nombre del conocido arquitecto Santiago Calatrava, que fue quien lo diseñó. La infraestructura, largamente reivindicada por la población, permite comunicar el barrio de la carretera de Barcelona con el barrio de la Estació. La pasarela está construida con madera procedente de Canadá.

Mirando a la orilla opuesta del parque Botánico, se puede observar un edificio de estilo neorrománico. Se trata de la antigua estación del ferrocarril, La Tor de Querol, que enlazaba Ripoll con Barcelona. Posteriormente la estación se convirtió en vivienda para los trabajadores del ferrocarril y actualmente está en desuso.

  1. Nueva estación

La nueva estación es un edificio de nueva construcción con línea de tren entre Barcelona y la Tor de Querol.

En principio la finalidad del trazado del ferrocarril era transportar a otros lugares el carbón de las minas de Ogassa y, con este objetivo, en 1880 se hizo llegar el tren hasta Sant Joan de les Abadesses.

Años después, con la voluntad de dotar esta línea ferroviaria de una dimensión internacional, se construyó un nuevo ramal hasta Puigcerdà y la Tor de Querol, que se culminó en 1929. Esto permitió conectar este trayecto con la línea francesa hasta Toulouse y París.

  1. Sant Miquel de la Roqueta

Sant Miquel de la Roqueta es una capilla de estilo modernista (1912) del arquitecto Joan Rubió i Bellvé (discípulo de Antoni Gaudí). La construcción, de piedra en seco, representa un ensayo de las grandes realizaciones posteriores. La entrada frontal es en forma de arco de catenaria, un tipo de arco muy característico del modernismo catalán. Destaca la torre, acabada en forma cónica.

Marià de Delàs decidió levantarla en sustitución de una antigua capilla dedicada a san Miguel. En la parte superior de la puerta se puede observar el escudo heráldico de la familia Delàs.

El último domingo de septiembre se celebra la Fiesta de Sant Miquel de la Roqueta.

Está protegida como Bien Cultural de Interés Local.

  1. Archivo Comarcal

El Archivo Comarcal del Ripollès ocupa el edificio que había sido, en su origen, el hospital de Ripoll. La primera noticia data de 1573, cuando a iniciativa del abad del monasterio de Ripoll, Climent Mai, y con aportaciones de los ripolleses, se construyó un hospital al lado del camino real. El edificio fue destruido durante la Guerra de los Segadores y la primera guerra carlista. En el año 1846 se reconstruyó por última vez y mantuvo las funciones de hospital y residencia geriátrica hasta los años ochenta del siglo XX. El edificio tiene 740 metros cuadrados.

Su misión principal es preservar, conservar y difundir la documentación de las instituciones del Ripollès y de otros organismos, públicos o privados, de interés histórico o cultural de la comarca.

  1. Paseo de la Font del Llegonet

Este camino, de aproximadamente un kilómetro de longitud, conecta el paseo del Mestre Guich con el inicio de la Ruta del Hierro (Can Guetes), que va hasta Sant Joan de les Abadesses.

La ruta resigue el río Ter y también ha recuperado lo que era la antigua fuente del Llegonet. Esta fuente antes estaba enterrada en la entrada del camino y se había perdido el hilo de agua original. Actualmente se ha ubicado en el camino del Llegonet para hacerla más accesible a quien pasee por él.

El paseo permite a peatones y ciclistas evitar la carretera de Honorat Vilamanyà y disfrutar de la fauna cerca del río.

  1. CAT Can Guetes 

Cómo llegar

RENFE

Línea L’Hospitalet de Llobregat-Puigcerdà (Estación de Ripoll)
C. del Progrés, 49 – 17500 Ripoll, Girona
Reserva de billetes: tel. 900 41 00 41
www.rodaliesdecatalunya.cat

TEISA

Tel. 972 20 48 68
www.teisa-bus.com

POR CARRETERA

C-26, C-17, N-152
www.mobilitat.net

AEROPUERT GIRONA-COSTA BRAVA

Oficina de Turismo: tel. 972 18 67 08
Información sobre vuelos: tel. 972 18 66 00
Tel. 972 20 48 68
www.aena.es

Mapa Ruta del Hierro y el Carbón

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